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Qué necesitas para ser un buen jugador de póker

¿Recuerdas el momento en que decidiste a jugar al poker por primera vez? Seguramente no tardaste mucho en darte cuenta de que aunque tradicionalmente se le conoce como juego de azar en realidad está basado en las matemáticas y dominarlas nos va a ser de gran utilidad para tomar decisiones durante el juego.

Sin embargo tampoco es necesario ser Einstein, los cálculos que utilizaremos son en su mayoría de probabilidad y estadística y para poder utilizarlos basta con saber multiplicar.

En realidad para jugar bien al póker hacen falta esencialmente dos cualidades: autocontrol y práctica.

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El autocontrol es la capacidad de poner a raya a las propias emociones. Dicho así suena fácil pero en mitad de una partida cuando tu dinero está en juego y la suerte en tu contra es muy fácil perderlo.

Como jugador el mayor enemigo al que vas a tener que superar es a ti mismo. Ya que si no eres capaz de controlar tus emociones nunca obtendrás buenos resultados. Los jugadores expertos serán capaces de leer tus nervios y se te comerán vivo.

Así pues anota en tu agenda que saber mantener tu “cara de póker” será en muchas ocasiones lo que te lleve a la victoria. Teniendo claro este punto, ¿qué más necesitamos?

La práctica y la constancia es lo que  van a definir nuestro nivel de juego. Estamos acostumbrados a obtener todo lo que deseamos en un plazo relativamente corto, sin embargo el  póker es un juego que requiere que se le dediquen horas y horas de entrenamiento. Hay muchos jugadores que comienzan muy entusiasmados y poco a poco van perdiendo fuelle. Sin darse la oportunidad de mejorar. Algo que sólo conseguiremos trabajando duro e hincando los codos sobre el tapete.

En resumen para lograr jugar bien al póker sólo necesitamos:

Unos pocos conocimientos matemáticos

Aprender a controlar nuestras emociones

Trabajar día a día en mejorar nuestro juego

Con estas bases y teniendo muy claros nuestros objetivos podremos llegar a ser jugadores de éxito. Y recuerda siempre que si juegas con cabeza y no apuestas más de lo que estás dispuesto a perder el camino hasta tu perfeccionamiento como jugador puede ser una de las experiencias más interesantes y entretenidas de tu vida.