bigstack gestionar

Como gestionar un bigstack

Si te has decidido a jugar al estilo Texas hold´em no limit  tendrás que dar el paso y cambiar el tamaño de tu stack. Para gestionar un bigstak conviene tener en cuenta los siguientes principios básicos.

bigstack gestionar en la fotografia

A la hora de incrementar el límite hay que tener en cuenta de que cantidad de stack estamos hablando. A mayor stack mayor puede ser nuestro límite.

Si vemos que nuestro stack desciende y no es factible soportar el límite que teníamos acordado hay que bajar el límite. Reducir el límite nos evitará perder todo nuestro capital en sólo un par de apuestas

Cuando se juega sin límite hay que tener muy presente la disciplina. No perder la cabeza ni dejarse llevar por el corazón. La estrategia debe seguirse con la rigurosidad de una niñera británica. El tilt será siempre nuestro peor enemigo

Hay que tener en cuenta que ganancias y seguridad son términos enfrentados y no se puede tener uno y otro. Tu labor será averiguar en qué momento es más adecuado priorizar a uno u a otro. De todas formas una correcta gestión de fondos siempre ayudará a mantenerlos en equilibrio.

Encuentra tu zona de confort y acomódate en ella. No estás obligado a gastar más ni menos de lo que tú consideres necesario. Juega sólo la cantidad que creas que es la adecuada. Se trabaja mejor cuando se está a gusto.

No cambies de límite de buenas a primeras. Asegúrate de que puedes superar el límite actual durante un buen tiempo antes de empezar a hacer cambios.

Nuestro objetivo será conseguir el shot-taking. Un estado en el que aumentamos nuestro ritmo de ganancias, nuestro límite es perfectamente soportado por nuestro stack, seguimos la estrategia con disciplina y podemos apostar grandes cantidades sin perder la cabeza y sin que se resientan nuestros fondos.

Recuerda siempre que es preferible volver a gestionar short stacks si vemos que no estamos preparados para el paso a bigstack antes que truncar nuestra carrera de jugador de póker por no saber gestionar nuestros fondos. Si la presión de la mesas es excesiva para nuestro capital no debería avergonzarnos ser capaces de rectificar y esperar hasta que estemos realmente preparados